¿Quien como Dios?

16 dic. 2010

Tutaina tuturuma

Seguimos recuperando y re-cristianzando nuestra Navidad. Hoy voy a hablar del pesebre, la novena, los villancicos entre otros.

En Colombia normalmente armamos el pesebre navideño, donde recreamos el viaje de María y José por belén hasta llegar a la gruta donde nacerá Jesús, y lo mantenemos allí hasta el 6 de Enero con la llegada de los reyes magos. Está tradición viene desde San Francisco de Asís y es conocido en otros países como “el belén”. Es muy importante también entonces que retomemos esto, y hagamos el pesebre en nuestras casas para que nuestros niños conozcan estas bellas aventuras de nuestra Sagrada Familia.
Recuerdo que en mi infancia mi padre hacía un pesebre muy grande, el estanque de los patos era un espejo, los caminos se hacían con aserrín y normalmente María y José eran el doble de altos que las casas de cartón que engalanaban aquella recreación de Belén. La magia de aquel momento era que mi padre movía las figuras sin que yo me diese cuenta, y yo en mi inocencia cada día creía que estos muñecos avanzaban solos. Un momento maravilloso.

El pesebre debía estar listo el 16 de diciembre, día en que se iniciaba la novena de aguinaldos. La novena fue creada por Fray Fernando de Jesús Larrea nacido en Quito - Ecuador en 1700. Fray Fernando la escribió por petición de la fundadora del Colegio de La Enseñanza en Bogotá doña Clemencia de Jesús Caycedo Vélez. Muchos años después ( Finales del Siglo XIX) una religiosa de La Enseñanza, la madre María Ignacia la modificó y agregó los gozos.

La estructura de esta novena es:
  • Oración Para Todos Los Días
  • Consideración de cada día
  • Oración a La Santísima Virgen
  • Oración a San José
  • Gozos
  • Oración al Niño Jesús
Cada día de la novena finaliza con el canto de un Villancico, que es una canción navideña tradicional también con un contenido cristiano y que también quieren ir sacando y cambiando por algo más secular donde no se hable de Jesús, María y José sino de fraternidad, de cooperación, etc. Quién no recuerda villancicos como Tutaina, Antón tiruliruliru, Zagalillos, Salve Reina y Madre, El Duraznero, El Tamborilero entre otros. Volviendo a mi infancia, recuerdo que normalmente iba a tres o cuatro novenas al día. Cada novena tenía su toque particular, al final daban dulces o regalos y era todo un paseo con los amigos. Que no faltara el ‘cascabel criollo’, hecho con tapas de gaseosa aplastadas con una piedra para que quedaran planas como monedas, se rompían con un clavo en la mitad, y se unían decenas de estas con un alambre que las atravesaba; no había maraca ni pandereta que compitiera con este cascabel.

El último día de la novena es tradicional esconder el niño Jesús y que los participantes de la novena lo busquen por todo el lugar. Normalmente quien lo encuentra primero se gana un premio.

Todo esto nos hace vivir la navidad alrededor de la persona de Jesús y esto debemos recuperarlo y arraigarlo nuevamente en nuestras familias. Que en tu conjunto residencial, que en tu trabajo, que en tu institución se haga el pesebre y se rece la novena, debemos trabajar para esto.

Trabajemos pues fuertemente para que esta época, que aún conserva algunas raices y celebraciones católicas, no se secularice. Es nuestro deber en este momento de la historia hacer todo lo posible por devolver el valor cristiano que tienen estas fiestas. Que nadie nos robe nuestra identidad!

Recursos

1 comentario:

  1. "Cuando estaba esperando, llegaste Señor. ¡Te necesitaba en mi corazón!"
    Feliz y Santa Noche de Navidad. Un abrazo

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