¿Quien como Dios?

31 may. 2011

La fe en los ojos de un niño

Recientemente he vivido de cerca algunas experiencias con niños que me permiten observar y analizar como se vive la fe a los ojos de un niño, aunque aclaro que solo tocaré los aspectos que vivencié, pues el espectro de casos es mucho más amplio.
La primer experiencia es con mis hijos. En el Preescolar vienen viviendo intensamente este mes mariano que termina, y una de las actividades bellas que se hicieron durante todo el mes es la “Virgen Peregrina”: Una pequeña imagen de María Auxiliadora que fue visitando casa por casa de cada niño del preescolar. La misión de cada niño era llevarla a su casa, hacerle un altar y hacer oración en familia. Pasados dos o tres días la regresaban al preescolar donde se le asignaba a otro niño. A nuestra casa llegó a finales del mes y se notaba la alegría de los niños pues por fin había llegado su turno.


Nos reunimos a hacer el Rosario de los niños, el de EWTN que lo recomiendo para estos niños de corta edad (menores de 6 o 7 años), pues es bastante didáctico y muy ajustado a los “tiempos” y la concentración de los niños. Es la mejor forma de ir acercando a los niños a esta bella oración pues tiene todos los misterios y así los irán conociendo y meditando; se hace el Padre Nuestro, una sola Ave María y el Gloria, además de la oración de Fátima; entre misterio y misterio se canta una canción corta del rosario. Al final una canción de oración por el Papa y finalmente la Salve. Todo esto se hace en menos de 10 minutos así que los niños pueden estar concentrados y sacando provecho de este momento de oración.
Se los recomiendo pues aquellos que son padres entienden el trabajo que tenemos para que los niños vayan teniendo gusto por el Rosario, la Eucaristía y demás formas de entrar en intimidad con Dios. Debemos ser creativos y cultivar en ellos el amor natural hacia Dios y La Virgen. Evitemos tener actitudes que sean contraproducentes y que lo único que hacen es que los niños le tengan “pereza” a la oración y las prácticas de fe. Es nuestra tarea, ¡pidamos las luces necesarias al Espíritu Santo! que con seguridad nos ayudará.

En el próximo post hablaré de la segunda experiencia

1 comentario:

  1. Que bueno todavia leer estos comentarios. Y más en un mundo en donde los niños resultan ser las victimas de problemas que ni ellos saben porque. Fomentar el Catolicismo en ellos desde pequeños es ir sembrando desde la niñez a un posible santo o digna persona en la Iglesia Católica. Muchos Santos y Beatos presentes en los Altares desde su más tierna edad fueron formados asi: amando a Jesús y a María. Bendiciones a todos estos niños, a sus formadores y padres de familia de esta guarderia. En Hora buena. Amén.

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